Un avión que vuele sin permiso, será considerado como un avión enemigo y podría ser derribado. La defensa antiaérea, uno de los métodos para derribar aeronaves militares en combate, no tiene el derecho de estar activada en esta zona.
La OTAN, a través de sus países miembros, tiene una gran capacidad de medios militares: los aviones de vigilancia AWACS para controlar el espacio aéreo y marítimo; aviones de guerra teledirigidos para neutralizar los medios tierra-aire adversos; los bombarderos de combate para interceptar aparatos libios que violen la prohibición de vuelo o destruir las armas tierra-aire; y surtidores para abastecer de combustible día y noche en el vaivén aéreo.
Libia tendrá difícil enfrentarse a la OTAN, ya que dispone alrededor de 20 cazas soviéticos o franceses, plenamente operativos, con pilotos entrenados.
Una de las cuestiones a debatir consiste en saber si será necesario, desde el principio de la operación, destruir las baterías tierra-aire libias.
El dispositivo final depende en gran medida de lo que se quiera controlar en Libia, un país de alrededor de 1,7 millones de kilómetros cuadrados.
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