Mientras, Cameronhablaba por teléfono con Silvio Berlusconi para convencerle de enviar también instructores militares, lo que confirmó ayer el ministro italiano de Defensa, Ignazio La Russa. "Todo esto no tiene nada que ver con el envío de tropas" a suelo libio, insistió Sarkozy.
Las palabras del presidente francés sobre la presencia de fuerzas especiales se habla de "un pequeño grupo de oficiales de enlace" y no se precisa el número en el país magrebí fueron explicadas por el portavoz del Gobierno, François Baroin. "La posición de Francia es muy simple: no estamos pensando en tropas de combate terrestres, de ninguna manera. La posición francesa no ha cambiado sobre esta cuestión", dijo ayer. La víspera, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Alain Juppé,se había mostrado "totalmente contrario" al envío de militares al campo de batalla.
Era la tercera vez que Sarkozy recibía a un portavoz del CNT, pero era la primera vez que Abdeljalil acudía al Elíseo. Empezó, como es debido, por agradecer a Francia, que "nos apoyó desde el principio", y por invitar a Sarkozy a Bengasi. "Sería importante para la moral de la revolución", aseguró el líder rebelde libio. Y luego llegaron las promesas y las peticiones. "Prometemos a la comunidad internacional trabajar por un Estado democrático, en el que el jefe del Estado no llega con los tanques, sino por las urnas. La represión [de Muamar Gadafi] nos obligó a ser combatientes. Gracias al auxilio de Alá, la revolución encontró ayuda y hemos hablado con el presidente francés para ver cómo podemos intensificar este apoyo", declaró Abdeljalil.
Sarkozy confirmó entonces la intensificación de los bombardeos aéreos en los próximos días. En el frente, la situación está estancada: Misurata lleva siete semanas asediada por las fuerzas de Gadafi.
http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20110503/148865376.html

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